¿Estás atrapado por la vida que has construido?

imagen


Nuestra Abundancia de elección

Si hay una cosa que casi todos en detrimento explícito del disfrute de las relaciones en estos días, es una abundancia de selección. Un exceso de elección, el despotismo del exceso. Lo vemos como una medida de nuestra libertad y que creemos firmemente que la libertad de elección puede resultar en el cumplimiento.

Las personas caminan con optimismo, no mirando a los ojos de su pareja romántica, sino por encima del hombro de su pareja romántica, por si acaso puede haber alguien mejor caminando.

Un ciclo perpetuo

Este no es el camino al éxito de las relaciones largas. No se detiene con el matrimonio. Y socava el compromiso al alentar a las personas a mantener sus opciones abiertas.

Es el resultado de una sociedad de consumo. Es un desarrollo autocumplido. Si crees que puede haber una cosa mejor en la siguiente esquina, entonces habrá, como resultado de que no estés absolutamente comprometido con la relación que tienes.

Es ingenuo esperar que las relaciones se sientan sensatas a cada minuto. Cada relación tiene sus baches. ¿Qué tan grande debe ser un bulto antes de que estés haciendo algo al respecto? Si siempre te estás preguntando si debes irte o no, puede haber un día en que la respuesta sea sí. En cualquier matrimonio, también podría haber un día una vez que la respuesta es sí.

Búsqueda constante para la perfección

Uno de los problemas con la selección sin restricciones es que eleva las expectativas al borde del colapso. Un sentido de múltiples alternativas, de posibilidades ilimitadas, engendra en nosotros la ilusión de que la perfección existe ahí fuera, en algún lugar, si tan solo pudiéramos notarlo.

El sentido del humor de esta persona, su apariencia, su carisma, volvemos a imaginar que existirá un mundo donde todos nuestros deseos se hagan realidad. Buscamos la perfección porque creemos que tenemos derecho de una manera tal que a pesar de la fachada de la perfección todavía creemos que hay algo mejor y que nunca podemos resolver.

Si lo que esperas es la perfección, siempre estarás frustrado, dice Schwartz. Nos volvemos fastidiosos y tristes. La broma cruel que nuestra psicología juega con nosotros, por supuesto, es que somos terribles al saber lo que nos va a satisfacer o al saber cómo nos hará sentir cualquier experiencia.

 

Muchas gracias por pasar…

left.gif
exe8422.gif